30 jul. 2010

Máxima preocupación

Deseo manifestar mi preocupación que -entiendo- comparten muchos otros ciudadanos argentinos más allá de su profesión, condición social o creencias espirituales.

Vivimos una etapa políticamente convulsionada donde se descalifica y se combate a los que piensan diferente desde el gobierno de turno, y a la vez -vaya contradicción- se promueven leyes que se presentan como "igualitarias" pero que rompen con las leyes mayores, las de la naturaleza misma.

A riesgo de ser mal calificado y conceptuado deseo manifestarme distinto a lo que en estos días se puede percibir en el bombardeo de los medios de comunicación (o de incomunicación según se vea), y del Senado que a pesar de todos los consejos de psicólogos, abogados, constitucionalistas, médicos, etc. han sancionado una ley donde las personas del mismo sexo se pueden casar y unir en "matrimonio".

Asimismo sabemos que ya existen proyectos para leyes favorables al aborto, la eutanasia y la despenalización del consumo de drogas.

Estamos en un tiempo donde a lo bueno se le llama malo y a lo malo se le dice bueno.

Realmente este gobierno, sus funcionarios y los senadores que haciendo oídos sordos a la mayoría y a los consejos calificados en sentido contrario a una ley de este tipo, son unos subversivos o por lo menos se comportan de esa manera, subvirtiendo los valores de la familia, de la naturaleza misma.

Estimo que habrá consecuencias muy negativas de seguir en este tren. A este gobierno le queda poco hilo en el carretel según se puede percibir, sentir, oler en la sociedad toda que está harta de la histericidad de la mujer gobernante, su marido y sus acòlitos. Pareciera que antes de irse van a dejar la tierra arrasada...

Se violan las leyes naturales echando mano a conceptos generalizantes como la igualdad, mismos derechos, libre elección, etc. y se olvidan en primer lugar que según nos lo confirman los médicos, el cuerpo humano no está diseñado para tener relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.


Cuando compramos un celular, no lo usamos de peine (aunque algunos pareciera que lo usan para cualquier otra cosa y no para comunicarse), si compramos una plancha no la usamos para cocinar huevos fritos, porque cada producto tiene un diseño con un fin específico.

En esto del casamiento gay se ha dejado la lógica elemental, y las parejas que se formen (un médico aquí por favor...!) no serán para dar vida sino muerte. No hemos sido diseñados para tener sexo con otra persona del mismo sexo, y se sabe que éste no se elige, sino que cada uno nace con un sexo determinado, tampoco existe ningún gen que determine que una persona sea homosexual.

Las consecuencias en la educación futura no tan lejana serán desastrosas enseñando a nuestros hijos y nietos que pueden elegir el sexo que deseen, dejando de lado principios y leyes naturales.

Los que violan las leyes son delincuentes. Los delincuentes son castigados...

Basta de mentiras.

Hay un libro que en algunas bibliotecas se encuentra lleno de polvo porque nadie lo consulta. Se llama Biblia. Más allá de lo que determine creer cada uno, allí están las bases para la vida en todas sus áreas en la que se desenvuelve. Es el manual del fabricante, por dejarlo de lado, se hará uso de la vida para fines para los que no fue diseñada.

El resultado no será otro que la tragedia...

¿Y si no, qué piensan uds. que ocurrirá?